jueves, 29 de mayo de 2008

El violinista viola

Alberto Gilardino dejará de tocar su particular violín en San Siro. De hecho, el violinista de Milano, más que un violinista se había convertido en un contrabajo, y muy bajo. Las notas afinadas que Gilardo tocaba en el Ennio Tardini (Parma) hace mucho tiempo que no suenan por el Calcio.

Gilardino debutó en 1999 con el Piacenza, pero donde explotó realmente fue en las tres temporadas que pasó en el Parma (2002-2005). Anotó 56 goles en 90 partidos e hizo mundialmente famosa su celebración del violinista. Su eficacia goleadora le valió para convertirse en el mejor jugador joven del Calcio (2004) y un año más tarde en el mejor jugador italiano del año (2005).

El Milan se fijó en Gila y le compró su violín por 24 millones de euros. Pero el rendimiento del delantero azurro ha sido menor de lo esperado. Campeón del mundo con Italia (2006) y de la Champions (2007) ha pasado tres temporadas en Milán y sus números han ido decrecendo. Entre todas las competiciones, 19 goles el primer año, el segundo 16 y el tercero 9.

La desafinación de su violín cada vez era mayor (le ha costado no estar en la Eurocopa) y antes de que se rompiera una de sus cuerdas ha decidido hacer las maletas. Su próximo destino está en Florencia. La Fiore ha apostado por Gila para volver a oír esas delciosas notas en la Champions. Para ello contará con el apoyo de su nuevo técnico Cesare Prandelli, con quién coincidió en el Parma, donde disfrutamos del mejor Gilardino.

Gilardino
ha rebajao su sueldo a más de la mitad, de los 3.2 millones que ganaba en Milán ahora pasará a percibir 1.6 millones. Eso demuestra que Gilardo lo que quiere es jugar al fútbol, marcar goles y volver a tocar su violín.


1 comentario:

bruno dijo...

Casos como el de Gilardino me recuerdan que el fútbol es tan injusto como la vida.

En el Milan, Inzaghi será recordado por siempre y Gilardino habrá pasado con más pena que gloria(sobretodo por el pastón que costó).

Ahora, dale la pelota a los dos a ver qué saben hacer y con los dos te podrías poner a llorar. Con Inzaghi de pena, con Gila de alegría

Inzaghi es como un superventas en la música. Es cómo Bustamante, los números le salen de pelotas. Ahora a mi me la pone dura Arcade Fire...y Gilardino