jueves, 26 de junio de 2008

El Frankfurt tira más que el Kebab

El 3,7% de la población de Alemania es turca, concretamente son 2.637.000 turcos. Unos 120.000 viven en Kreuzberg (Berlín) en un distrito conocido como la pequeña Estambul. En Alemania han corrido lágrimas tanto de alegría como de trsiteza. Alegría por ver a la Mannschaft en su sexta final europea. Tristeza de la comunidad turca que ha vibrado de lo lindo con su selección hasta el final, pero ya lo dijo Lineker: "El fútbol es un deporte de once contra once en el que, al final, siempre gana Alemania".

Turquía llegó al choque con dos handicaps. El primero no poder contar con hombres tan importantes como Volkan, Emre, Arda y Tuncay por sanción o Nihat y Emre por lesión. Por eso Hamit Altintop (nacido en Alemania) atacó psicológicamente a su país de nacimiento y el que le da de comer (juga en el Bayern de Munich). "Alemania no va a ganar esta Eurocopa ni ningún título mientras juegue Michael Ballack. Es un especialista en perder títulos". Palabras que no deparan un gran futuro del crack turco en la Bundesliga.

El imperio Otomano empezó pegando primero. De hecho pegó primero, Kazim en el travesaño. Después repitió y luego fue Ugur Boral quien abrió el marcador colándole un caño al Lehmann que hemos visto este año en el Arsenal, un portero en las útlimas, lento y desconcentrado. Poco le duró la alegría a los de Fatih Terim que sólo podían aplaudir la exquisita definicón de Schweinsteiger cuatro minutos más tarde. Después, lo de siempre: locura turca y orden aleman.

ş no quiso dejar en evidencia a su colega Lehmann y cantó en el gol de Klose. Pero los turcos, como de costumbre en esta Euro, empataban de nuevo el partido a falta de 5 minutos con un golazo de Semith Sentürk. Eso sí, los alemanes olvidaron su orden táctico y se unieron a la fiesta de la locura. Lahm no tenía ganas de jugar media hora más de partido y pagó a los turcos con su propia moneda en el tiempo de descuento.

El kebab cocinado por Terim era jugoso, tierno y con ingredientes frescos como un excelente Kazim Kazim, un refrescante Ugur Boral y un apetitoso Semith Sentürk. El frankfurt de Löw tenía la consistencia de Ballack y la carne fresca de Podolski. El ketchup lo puso Kolse y la mostaza Lahm. Yo personalmente siempre he sido más de frankfurts (aposté porque Alemania ganaba esta Euro desde el inicio de la misma). Eso sí, el frankfurt sabe mejor acompañado de una jarra bien fría de cerveza.

El Bueno:
Philipp Lahm. Es cierto que en defensa tuvo problemas para parar a Sabri y Kazim, pero en ataque fue clave. Le puso en la cabeza el segundo gol a Klose (con ayuda de ş) y anotó el gol definitivo en el último suspiro.

El Feo:
Jens Lehmann. Menuda noche nos ha regalado Lehmann. Horrible en el primer gol, casi se come un globo de Altintop y fatal en la salida del segundo. El cancerbero aleman (recién fichado por el Stuttgart) ha vuelto a las andadas.

El Malo:
Rüştü Reçber. Le regaló el segundo gol a Klose y no se le puede regalar nada a Alemania. Seguramente con Volkan bajo palos la historia hubiera sido bien distinta. El héroe de Corea y Japón'02 se convirtió en villano.

Alemania 3 - Turquía 2 (Ugur Boral 22',
Schweinsteiger 26', Klose 79', Semith Sentürk 86' y Lahm 90')

No hay comentarios: