lunes, 16 de junio de 2008

¿Podemos?

Sábado, 14 de junio de 2008. Llega a casa mi buen amigo Davo para ver el España - Suecia. Estamos ansiosos y emocionados. Durante muchos meses, nuestro interés por la selección es nulo, pero cuando empieza la verdadera competición somos los más forofos. Preparamos el tentempié y empezamos a discutir sobre el once.

A él le gusta que juegue Senna porque le da un corte defensivo al equipo. A mi no. Preferiría a Xabi Alonso. Además, no me gusta que en las selecciones jueguen jugadores nacionalizados. Qué pasa, ¿no es lo suificientemente bueno para Brasil, pero para España sí? Así nunca llegaremos a nada. A ninguno de los dos nos gusta que juegue Silva, y mucho menos Marchena. Dos jugadores que han hecho una temporada para olvidar en Mestalla. Preferiríamos a Fábregas y que Aragonés hubiera llevado a Jarque.

Empieza el partido. Marca su primer gol, y vaya gol, Fernando Torres. Explotamos de júbilo. Yo más, porque Fernando es mi protegido, por su pasado y por su calidad. Nuestras gargantas se resecan con los gritos. Tomamos un trago. Ibrahimovic empata. ¿Quién si no? No marcaba con la selección desde octubre de 2005, y en esta Euro ha vuelto a hacerlo, primero un golazo contra Grecia y ahora acaba con nuestro éxtasis.

Pasan los minutos y empezamos a despotricar de los nuestros. "Sergio Ramos está muy mal". "¿Por qué no cambia ya a Silva?". "¿Pero que hace quitando a Xavi e Iniesta?". "Almenos así no vuelve a quitar a Torres". "Ya está como siempre... otra vez para casa". Pero no, cuando no podíamos sacar más ácido por la boca y nuestro ceño parecía más una montaña rusa, llegó la catarsis.

David Villa sienta a Hansson. "¡Vamos Guaje!". Encara a Isaakson. "¡Vamos, vamos!". Le pega con el interior de su bota derecha y define a la perfección. Es el 2-1, en el tiempo de descuento. "¡Goooooooool!". "¡Sí, pero que grande!". Nos abrazamos, saltamos, gritamos y caemos exhaustos en el sofá. "Un cigarrito pal' pecho por lo bien que lo hemos hecho".

Revivimos la tarde , que tambien pasamos juntos, del 21 de junio del 2000. Cuando Alfonso culminó la remontada ante Yugoslavia (4-3). Recuerdo el desanimo en el minuto 90, como contra Suecia. Recuerdo la alegría con el gol de Mendieta, como con el de Torres. Y sobretodo, recuerdo como si fuera ayer, de hecho en parte así fue, el orgasmo con el gol de Alfonso (como el de Villa). La selección siempre ha sido así y siempre lo será. Siempre caemos, pero queramos o no, siempre nos volvemos a ilusionar.

España 2 - Suecia 1 (David Villa 92')


2 comentarios:

Oliver F. Domínguez dijo...

si, parecemos tontos y no aprendemos, yo tb sudo de la seleccion en amistosos y clasificatorios, pero después soy el primero en estar ahí. y tb en creer que marchena debería estar en casa.

pero bueno, hasta que palmemos (alguien duda que será italia nuestro rival y que en cuartos nos chutará?)

eloy urarte dijo...

Aunque Holanda se deje ganar contra Rumanía, ni por esas pasaremos de cuartos. Es lo que hay.