jueves, 25 de septiembre de 2008

Al mal tiempo buena cara

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y en el Sporting juegan once hombres. Los de Gijón van de mal en peor y parece un auténtico coladero. Ni más ni menos que trece goles en dos partidos. Manolo Preciado está planteando los partidos con mucho descaro, pero igual debería replantearse su osadía ante tal desastre. Es cierto, que siempre hay que celebrar una apuesta por el fútbol ofensivo, pero si tu equipo es un recién ascendido y es colista, no puedes ir al Bernabeu a jugarle de tú a tú. Porque si haces eso, pasa lo que tiene que pasar.


De la Red emuló a Laudrup y se sacó una cuchara de la manga que peinó hacia atrás Raúl y Van der Vaart empalmó de primeras para inaugurar el marcador. Se preveía lo peor para los asturianos y así fue. De la Red, que se marcó un partidazo, llega a la línea de fondo la pone atrás y Van der Vaart, en un acto de locura y genialidad, puso la espuela para anotar lo que será con toda seguridad uno de los mejores goles de la Liga.


El tercero llegó tras una cabalgada de Robben por la derecha. El holandés la puso atrás y apareció el 'Pipita' Higuaín para no faltar con su ya habitual cita con el gol. Tras el descanso Manolo Preciado se rindió a la evidencia y apuntaló el equipo con la entrada de Raúl Cámara y Neru. Pero ya era demasiado tarde para el Sporting.


Van der Vaart firmaba el hat-trick tras un buen pase de Raúl. El holandés puso el interior del pie y Sergio Sánchez hizo la estatua. Partidazo de Van der Vaart que fue el mejor del partido. Siguiendo con su gran noche, Van der Vaart le regaló a Robben un pase al hueco magistral. Robben aprovechó su punta de velocidad para dejar sentado a Sergio Sánchez y empujar el balón a puerta vacía.


Kike Mateo anotó el gol del honor tras un pase atrás del ex madridista Barral, que aprovechó Kike Mateo para batir a Casillas por el palo corto. El gol del honor, si es que le queda algo de honor al conjunto de Manolo Preciado. Raúl devolvía a los rojiblancos a la cruda realidad y anotaba la media docena tras un zapatazo de Robben que se estrelló en el larguero. El capitán blanco estaba donde tenía que estar y sólo la tuvo que empujar.


El séptimo volvió a firmarlo Raúl, y lo hizo con una firma marca de la casa, como antaño. Controló el balón dentro del área y definió con una cuchara perfecta, cómo sólo él sabe hacerlas. Eso sí, lo mejor del partido no ha sido ni el resultado, ni De la Red, ni Raúl y ni siquiera Van der Vaart. Lo mejor del partido ha sido la afición del Sporting que en el minuto 90 seguía animando a los suyos, mientras la afición blanca cantaba "a segunda, oe". Hay quien sabe perder y hay quien no sabe ganar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Probe xixón!!! espero que, como tu dices, se planteen la táctica y dejen de recibir goleadas. Veremos cuando se enfreten a equipos de menos nivel que posibilidades tienen de no hacer historia en primera división.
FU