lunes, 22 de septiembre de 2008

Fútbol de salón


Hacía tiempo que no se veía a un Barça con tantas ganas, con tanta intensidad, y sobretodo con una convicción tan acérrima. El Sporting salió a matar, pero sólo fue un mero espejismo, porque hoy era el día del Barça. La primera mitad acabó con un 70% de posesión para los hombres de Guardiola. El de Santpedor dio una orden arriesgada, pero exquisita: jugar al primer toque.


Por unos instantes parecía que sobre el campo estaban Koeman, Bakero, el mismo Guardiola, Laudrup... jugadas al primer toque, tan fácil y tan difícil a la vez. Con esa idea entre ceja y ceja el Barça se hizo con la posesión y el partido. Sergio Busquets dejó en el banco una vez más a Touré Yaya, y no defraudó a Guardiola. Al técnico azulgrana se le podrán reprochar muchas cosas, pero nadie le podrá llamar descastado. Nadie mejor que él sabe lo importante que es cuidar de la cantera.


A los veinte minutos de juego, Messi, desafiando al mismísimo Maradona, volvió a mostrar un alarde protagonista de los suyos y él sólo se deshizo de tres defensores en el área rival y se sacó un zarpazo, de quién sabe donde, que se marchó por la izquierda de Sergio Sánchez por muy poco. Era el primer aviso de los azulgranas de que venían al Molinón a por todas.


El segundo aviso lo dio Iniesta con un sombrero para quitarse el sombrero, valga la redundancia. Después el manchego culminó la jugada con un disparo a trancas y barrancas que se fue a córner. Poco después, Iniesta volvió a ser protagonista para ponerle un centro medido al mejor jugador de la Eurocopa, Xavi, para que la peinara con suavidad para anotar el primer tanto de la noche.


El centro de Iniesta fue sublime y le dejó el remate a Xavi a placer. Messi estaba preparado en el segundo palo, pero el de Terrassa emuló la misma jugada del tercer gol ante el otro Sporting, el de Portugal, del pasado martes. Poco después, fue Xavi quien botó un córner a la perfección para que lo peinara con fuerza Puyol y lo rematara al fondo de las mallas Samuel Eto'o. Era el primer gol en Liga para el camerunés que sólo tuvo que empujar el balón con la frente tras el amago de remate de Puyol.


Ya era hora de que alguien decidiera en Can Barça que los córners sirven para colgarlos al área y no hacer un pase en corto que no lleva a ningún sitio. Y como no, el tercer gol, también llegó a balón parado. En la primera jugada tras la reanudación, Xavi la vovlió a colgar perfecto y ante el acoso de Sergio Busquets, Jorge se lanzó a la desesperada pero sin fortuna, ya que su cabezazo se introdujo en su propia portería ante la estupefacción de Sergio Sánchez.


Y las cosas que tiene El Molinón. En lugar de venirse abajo con el tercer gol culé, el equipo se vino arriba y en la jugada siguiente recortaba distancias gracias al 'Tati' Maldonado. Bilic bajó con el pecho un pase largo y Maldonado recogió el control del serbio para fusilar a Valdés. Aunque poco les duró la alegría a los gijonenses. Concretamente, cinco minutos. Lo que tardó Gerard en derribar a Messi por detrás y ganándose la roja directa por ser el último hombre.


El Barça no bajó el ritmo y llegó el cuarto. Messi se la puso al pie a Iniesta, y el manchego definió de una manera exquisita. Tocando lo mínimo para cruzar el balón lejos de las manos de Sergio Sánchez. Sublime. Como sublime es la afición del Sporting que reaccionó cantando, como desde el primer minuto, el quinto gol azulgrana. La colgó Iniesta y Messi fusiló con una bolea para poner el quinto. Y el partido finalizó con una jugada de ensueño. Bojan la deja para Xavi, que centra y Messi cabecea al fondo de la red. Impresionante. Fútbol en estado puro.

1 comentario:

Oliver F. Domínguez dijo...

este es mi barcelona
al final pepe ucha va a ser bueno
realmente el experimento de sergio busquets tiene mucha miga.

y messi... que decir de messi. messi no es dios. es dios el que se sienta cada tarde a ver al argentino. dios adora a messi.