miércoles, 19 de noviembre de 2008

Todo empieza y todo acaba en Belgrado


Belgrado, capital de la República Serbia, antes de la Confederación de Serbia y Montenegro, de Yugoslavia, del Reino de Serbia y del Principado de Serbia. Ahí empezó todo y ahí es donde acabará todo para Savo Milosevic. A sus 35 años el serbio de corazón y bosnio de nazimiento colgará las botas esta noche ante Bulgaria. Será su primera aparición con la selección desde el Mundial de Alemania'06. El primero, y el útlimo, con Serbia independiente.

Milosevic debutó en el Partizán de Belgrado, donde pasó tres temporadas gloriosas anotando 74 goles que le sirvieron para ser dos veces máximo goleador de la Liga, ganar dos ligas y una Copa. El Aston Villa no pasó por alto el emergente goleador balcán, pero los tres años en Birmingham no confirmaron los indicios de su olfato goleador serbio y juró no volver a jugar en la Premier League.

El Zaragoza apostó por él y se convirtió en un icono de la afición. Sus dos primeos años en La Romareda recordaban al Milosevic de Partizán, al delantero alto, habil y excelente rematador. El tercer año bajó mucho su rendimiento y entonces llegó la Eurocopa.

Fue el máximo goleador del torneo con cinco tantos en sendos partidos. Abrió la lata del mítico 3-4 ante España, donde Alfonso dio el pase a cuartos en el descuento y la cerró cone l gol del honor en la goleada que eliminó a Serbia y Montenegro ante Holanda (6-1).

Tras pasar por la Premier, con más pena que gloria, despuntar en España con el Zaragoza y revalorizarse en la Eurocopa, Italia fue su nuevo destino para completar su estancia en las tres mejores ligas del continent. El Parma desembolsó 4.500 millones de las antiguas pesetas por él. El Zaragoza había pagado por él 900 millones al Aston Villa.

En el calcio empezó su caída libre. Tras dos años parecidos a los de Birmingham volvió como cedido al Zaragoza y el conjunto maño descendió a Segunda División. Después pasó otro año de prestamo en el Espanyol y fichó por el Celta, pero sus 14 dianas no impidieron el descenso de los celtiñas.

La carrera de Savo parecía tocar fondo y entonces llegó Osasuna. Los cuarto años que pasó como rojillo lo devolvieron al primer plano del panorama futbolístico. Fue el esitlete del mejor Osasuna de la historia jugando una final de Copa del Rey, clasificando al equipo para la Champions League y disputando una seminifinal de la UEFA. La afición rojilla lo erigió 'Rey de Navarra'.

A sus 34 años dio su úlimo gran golpe en Rusia. El Rubin Kazan apostó por él y él devolvió el favor anotando el gol que valió la primera liga del club en sus 50 años de historia. En el Estadio de Patizán dio sus primeros pasos y en el mismo sitio, dónde todo empezó, todo acabará esta noche. Zbogom Savo.

3 comentarios:

Toni Muñoz dijo...

Doncs, precisament crec que no m'equivoco si dic que Savo Milosevic ha estat un dels davanters més mítics de l'última dècada. Doncs va i l'altre dia al Futbolint (ara Hat-trick) el gran expert Pere Ger va comentar aquest gol que has penjat sense conèixer qui és Milosevic. Simplement es va limitar a dir: "què pots esperar d'un jugador que té nom de dictador". Lamentable.

Marta Ramon dijo...

En serio???????

jo al·lucino...

però si el coneix tothom! (tothom que sap una mica de futbol, clar)

que fort.

Eloy, escrius de puta mare :-)

eloy urarte dijo...

@ Toni i Marta:

Estic flipant...