sábado, 3 de enero de 2009

Turrones y ensaimadas


Si había algún ápice de duda sobre como iba a regresar el Barça de las navidades hoy ha quedado totalmente resuelto. No le han sentado nada mal los turrones y el cava a los jugadores de Guardiola y se han dejado un hueco en el estómago para comerse una buena ensaimada mallorquina, acompañada de una buena sobrasada.

Empezaron fuertes los hombres de Manzano. Con el descenso pisándoles la nuca no tenían más remedio que intentar emular su última hazaña en el Camp Nou, ya que los bermellones son los últimos que se han llevado los tres puntos del feudo azulgrana en Liga, en la jornada 37 de la pasada campaña.

Aduriz dio la campanada al cuarto de hora de juego. El vasco, que se pasó todo el partido más sólo que la una, recibió un balón en la línea divisoria y arrancó con la sexta puesta. Dejó atrás a Yaya Touré y a Víctor Sánchez y se plantó sólo ante Valdés. Como ya es habitual, se decidió por la vaselina, y como no, batió al de Hospitalet en la única ocasión bermellona de todo el partido.

El gol espoleó a los azulgrana y empezaron a dominar el partido en todas las facetas. La posesión comenzó a ser aplastante, entre los 70 y 80% durante el resto del encuentro. Estaba demasiado horizontal el conjunto de Guardiola, huérfano por la banda derecha por la ausencia de Alves y Messi.

Gudjohnsen tuvo la primera gran ocasión local. Un saque de esquina de Xavi sacado en corto al primer palo lo estrelló el islandés en el larguero. Era el primer aviso. El segundo lo dio Yayá Touré con un disparo desde dentro del área que sacó Lux con la pierna. Y a la tercera va la vencida.

A la media hora de juego, Henry controlaba un balón peinado por Puyol tras un córner botado por Xavi y fusilaba a Lux con la zurda para poner las tablas en el marcador. El partido ya sólo tenía un color: el azulgrana. Manzano rezaba para que sonara el silbato de Velasco Carballo hacia los vestuarios, y por fortuna balear, con el empate a uno se llegó al descanso.

Tras los quince minutos de rigor el Barça saltó al campo con más furia si cabe buscando con más ansia la portería de Lux. Seguía fallando la banda derecha azulgrana y Guardiola dio entrada a Alves para solucionarlo. Dicho y hecho. El brasileño le dio un nuevo aire al equipo que acabó por rematar el regreso de Iniesta.

Llegar y besar el santo. Eso es lo que hizo el de Albacete. Volvió a pisar el verde del Camp Nou envuelto de una gran ovación al sustituir a Hleb. La magia de Iniesta no tardó en florecer y culminó su regreso con el segundo gol azulgrana de la noche.

Un disparo de Xavi desde fuera del área se estrelló en la defensa mallorquina y el balón le quedó suelto a Gudjohnsen, en fuera de juego. El islandés dio muestra de su compañerismo y le sirvió el gol en bandeja. Iniesta sólo tuvo que empujarla al fondo de las mallas.

La fiesta azulgrana la culminó Yaya Touré disfrazado del mejor Ronaldo. El de Costa de Marfil se deshizo de tres defensores dentro del área mallorquina y batió a Lux con un obús imparable. Gol de crack el que ha firmado Touré para certificar el quinceavo triunfo en Liga en tan sólo dieciocho jornadas de Liga.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que el partidazo de Puyol influyó muy mucho en el resultado final. Feliz año!!!
FU

Anónimo dijo...

En ningún momento aparece en la crónica que el segundo gol, la clave del partido, fue en fuera de juego. Parece la crónica del Sport

eloy urarte dijo...

@ Anónimo:

Tienes toda la razón. Ya lo he corregido. Gracias por tu corrección.

Oliver F. Domínguez dijo...

el barça vencó porque lo mereció. hubiera habido otro segundo gol de no haber sido ese, era cuestión de tiempo.