domingo, 1 de febrero de 2009

¡Qué bueno que viniste Leo!


El 12 de febrero de 1929 el FC Barcelona consiguió su primer gol en Liga. Era el primer partido de la Liga y Manuel Parera anotó en Santander el primer tanto de la historia liguera de los azulgrana. Ochenta años más tarde ha llegado el gol 5.000 en Liga para el Barça y como no, lo ha firmado Leo Messi.

Guardiola quiso mimar a su estrella, a la estrella más brillante de la actualidad en el fútbol. El de Santpedor lo dejó en el baquillo para que no tuviera que jugarse el físico en el patatal que parecía hoy el Sardinero, pero al final tuvo que recurrir a él.

Los cántabros llegaban con la moral alta tras acumular diez partidos invictos en casa y con un Zigic que está en estado de gracia sobrevolando las alturas del Sardinero y abonado perpetuamente al gol. Hoy tampoco faltó a su cita particular.

El técnico azulgrana ya avisaba que el de hoy iba a ser un partido difícil debido al "cansancio físico y mental" del equipo. Y no le faltaba razón. El primer susto lo protagonizó Jonathan Pereira que se marchó por velocidad de Márquez y su disparo se estelló en el poste después de una manopla providencial de Valdés.

Después de la madera pocas cosas pasaron más durante los primeros 45 minutos de juego. Munitis se pederá el partido ante el Real Madrid por protestar, Touré Yayá vio la amarilla por empujar a Oriol y Piqué compró su billete de ida a los vestuarios.

El segundo tiempo comenzó en la misma línea que durante la primera mitad, hasta que Márquez volvió a ser superado por velocidad. El mexicano no llegó a tiempo y derribó a Pereira, ganándose la cartulina amarilla, dentro del área. Zigic cogió el balón y no falló.

Mientras el balón se dirgía al centro del campo, Messi comenzaba a calentar para sacarle las castañas del fuego a los azulgranas y Toni Moral tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla por una dura entrada de Dani Alves.

Con diez minutos tuvo bastante el astro argentino para poner las tablas de nuevo en el marcador. Un centro de Henry lo remató Xavi al larguero y el rechace le cayó a los pies a la 'pulga' que sólo tuvo que empujarla al fondo de la red.

López Muñiz introdujo la pólvora multinacional burundesa/congoleña/ruandesa/belga de Tchité al mismo tiempo que Jimmy Jump lo acompañaba al verde del Sardinero. Tuvo que ser Samuel Eto'o quien se puso el traje de policía para pararlo y que lo sacaran del campo.

Y a falta de diez minutos apareció él. Apareció para escribir una nueva página dorada en la historia del club. Apareció para anotar el gol 5.000 en Liga del Barça. Apareció Messi para cerrar el círculo que empezó en Santander Morera hace ochenta años. Y lo cerró con un broche de oro.

Controló un rechace con el pecho, evitó un penalti y sacó la fuerza suficiente para cruzar el balón de una manera magistral fuera del alcance de Toño. Excepcional, sublime, histórico. Tenía que ser él y así fue.

Los últimos minutos de partido fueron los que le sobraron al Barça, porque no podrá contar ni con Márquez ni con Piqué, además del lesionado Puyol, ante el sporting de Gijón. Tchité no marcó, pero le aguó la fiesta a Guardiola, provocando la segunda amarilla del mexicano y del catalán.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Golazo y redondo (80 y 5.000)
FU