domingo, 22 de marzo de 2009

La 'caza' de Hugo


Hugo Sánchez era el gran protagonista del partido antes del pitido del valenciano Mateu Lahoz. El 'macho' regresaba a la que fue su casa con un claro objetivo: ser el primero en vencer al Real Madrid en 2009 y dejar de ser el peor equipo visitante junto al Numancia. No lo consiguió.

La baja obligada de Negredo, por contrato y por la quinta tarjeta que provocó la semana pasada ante el Barcelona, ha sido un handicap demasiado alto para los almerienses que han sido inocuos en ataque. Solamente Mané por la banda izquierda creaba un poco de peligro, pero poco más.
La primera parte ha sido de lo más aburrido que llevamos de Liga. Hoy ha quedado patente que a las estrellas también les gusta hacer la siesta, porque ambos conjuntos se han pegado 45 minutos dormitando por el campo. El calor y jugar a las cinco de la tarde no han favorecido al espectáculo.

Sólo el gol de Marcelo a los veinte minutos de juego es lo que se ha podido salvar del primer tiempo. Tras un rechace en el área andaluza, el cuero le llegó al brasileño y con la pierna mala, la derecha, soltó un trallazo que no pudo detener Diego Alves, muy tapado por sus propios compañeros.

La camiseta que mostraron los 22 jugadores antes de comenzar el encuentro en motivo de la campaña de ayuda contra el hambre no pareció surgir efecto. Hambre es lo que le faltó a ambos conjuntos en la primera mitad. Hambre de fútbol, pero tras el descanso el hambre llegó.

Marcelo, que estaba siendo el mejor del partido, tuvo dos oportunidades seguidas para avisar a Hugol de lo que esperaba. Primero la mandó al larguero tras un buen recorte y un trallazo desde dentro del área. Después una gran jugada de Robben por la banda la remató el brasileño, pero su compatriota sacó una manopla a contrapié espectacular.

Y a la tercera va la vencida. Un balón muerto en el área lo remató Huntelaar con una potencia espectacular para anotar el segundo de la tarde. Mientras el holandés celebraba el tanto, y ya con la victoria asegurada, el respetable blanco sacó una pancarta homenaje al técnico mexicano acompañada del cántico "Hugo, Hugo". Bonito gesto de la hinchada blanca que no olvida el pasado del pentapichichi.

Heinze remató un córner botado por Sneijder, pero José Ortiz sacó bajo palos el tercero del Madrid. Aún con el susto en el cuerpo llegó la sentencia blanca. Una contra comandada por Robben no la supo definir el ex del Chelsea pero Huntelaar cazó el rebote para anotar su octavo gol en Liga.

El Almería tuvo el gol del honor tras un buen pase de Ortiz que no supo materializar Corona. El ex del Madrid no pudo con Casillas que puso bien el pie en la única intervención de mérito que tuvo que realizar en todo el partido.

Los tres puntos se quedaron en la capital, pero el juego del Madrid dejó mucho que desear. La primera mitad fue infumable y sólo los goles le dieron un poco de color a un partido excesivamente descafeinado, y eso que los de Juande se juegan la Liga semana tras semana

jueves, 12 de marzo de 2009

sábado, 7 de marzo de 2009

Con perdón

Esta noche, en el derbi madrileño, el Kun Agüero cumplía 100 partidos en Primera con la elástica rojiblanca. Esa fue prácticamente la cifra de ocasiones que tuvo el argentino para ganar en el Santiago Bernabéu, cosa que no pasa des de 1999, el año del descenso.

Abel planteó el partido como siempre suele hacer; con la línea defensiva muy adelantada y jugando a la contra. Se decidió por Ignacio Camacho en el centro del campo en lugar de Maniche. Hecho destacable y meritorio, el de apostar por un joven canterano en un partido como el de hoy, que cumplió con creces.

Juande Ramos prefirió reservar a Higuaín para la visita del martes a Anfield y dio entrada a un Huntelaar que no podrá participar en la Champions. Solucionó la baja de Pepe colocando a Ramos y Cannavaro en el eje de la defensa y a Lassana Diarra en el lateral derecho. Craso error, porque el Madrid no tuvo centro del campo, con un Guti deambulando por el verde.

Robben dio el primer aviso de la noche con un zurdazo desde fuera del área pero Leo Franco, que está viviendo una segunda juventud, sacó una gran manopla. Después, el extremo holandés pecó de individualista y no se la dio a Marcelo que estaba completamente sólo.

El brasileño quiso reivindicarse con un trallazo de fuera del área pero Leo Franco volvió a lucirse. La réplica la dio Agüero en su primer regalo de la noche. Y por fortuna de los madridistas fueron muchos. Se quedó sólo ante Casillas pero tiró a romper y le dio al muñeco.

A la jugada siguiente, en una contra de libro del Atlético, Forlán abrió la lata. Tras un mal córner de Guti, que estuvo totalmente desaparecido, los rojiblancos subieron como diablos. Agüero se la puso a Forlán y el uruguayo anotó sin problemas su decimoctavo gol en Liga, batiendo a Casillas a media altura.

El segundo tiempo empezó como acabó el primero; con el Atlético volcado en ataque jugándole a la contra al Madrid y dominando el partido. Maxi controló mal y perdonó la primera y fueron tantas que mejor las iremos contando.

Juande dio entrada a Higuaín y a Míchel Salgado, en lugar de Guti y Heinze, ante la superioridad rojiblanca. Lass se colocó en el centro del campo y ahí empezó a mejorar el conjunto de Juande. De hecho poco después de su recolocación llegó el empate blanco.

Higuaín vio claro el pase a Huntelaar. No era difícil verlo, ya que estaba en fuera juego a dos metros de Pablo. Pero el linier no llevaba las gafas puestas y permitió que el holandés controlara y fusilara a Leo Franco.

La segunda clara oportunidad desaprovechada por los colchoneros fue una de Forlán que no vio al Kun sólo y pecó de individualista, como hizo Robben en el primer tiempo. Un minuto después, el charrúa la mandó a la madera ante la atónita mirada de Casillas.

Higuaín estuvo a punto de darle la vuelta al marcador con un lanzamiento de falta directa que no entró por muy centímetros. A la jugada siguiente, Salgado derribó a Agüero en el círculo central del campo cuando se iba solo en una contra. Fernández Borbalán le mostró la amarilla, pero se equivocó de color.

La tercera rojiblanca llegó de los pies de Sinama, que entró por Maxi. El francés estaba completamente sólo en el punto de penalti e incomprensiblemente la mandó fuera. La cuarta, la quinta y la sexta estuvieron firmadas por Agüero. En las tres el argentino se quedó sólo ante Casillas tras sendas contras y en ninguna de ellas supo definir.

Pero lo peor no fueron los clamorosos fallos del argentino. Lo peor fue una jugada en el tiempo de descuento, cuando se paró en medio del área por un agarrón de Sergio Ramos. El Kun se desentendió de la jugada y reclamó la pena máxima ante la desesperación de Abel.

lunes, 2 de marzo de 2009

Una noche 'gloriosa'


Pocos partidos de la Liga Española son tan espectaculares como los Atlético de Madrid - FC Barcelona. Por norma general, siempre van acompañados de goles, espctáculo, emoción, remontadas históricas y sobretodo, pasión. Ayer no fue una excepción y volvimos a disfrutar del fútbol en estado puro.

El Barça se la jugaba en el Calderón, donde es capaz de lo mejor y lo peor. El Atlético le ponía poner al eterno rival a tiro de piedra, pero la Champions este año está muy cara. Messi y Agüero se volvían a ver las caras en un duelo de titanes con la mirada de Benjamín sobre su padre, en su primer día en el Calderón.

El Kun ya avisó que iba a ser su noche en el primer minuto de juego. Su vaselina pareció entrar por encima de Valdés, pero fue un efecto óptico. La réplica la dio Henry a la jugada siguiente tras un fallo de Pablo que Leo Franco salvó.

A los cuatro minutos de juego, González Vázquez anuló un gol legal a Heitinga por fuera de juego inexistente y del 1-0 pasamos al 0-1 con un golazo de Henry. Uno de los que marcaba tantas veces en el Arsenal y ya había olvidado en Can Barça.

A la media hora de juego, Messi volvió a resurgir, en su partido 100 en Liga, y anotó tras una jugada de la casa. Rompió a Assunçao y a Pablo y la cruzó rasita al segundo palo de Leo Franco. La debacle se olía en el Calderón, pero Forlán le dio alas a los rojiblancos.

Sólo un minuto después, Diego Forlán se sacó un trallazo de la manga y Víctor Valdés, que estaba muy adelantado, se la volvió a comer. Gudjohnsen tuvo la sentencia al plantarse sólo ante Leo Franco, pero el islandés la envió a la segunda gradería.

Justo antes del descanso, Messi también tuvo otra clara ocasión, pero pecó de individualista y la cruzó demasiado, cuando Eto'o estaba completamente sólo.

La segunda mitad empezó con un fallo clamoroso del camerunés. Una pared con Gudjohnsen lo dejó sólo, pero no supo definir. Y las cosas que tiene el fútbol, cuando más apretaba el Barça llegó el 2-2.

Un saque largo de Leo Franco lo peinó Yayá Touré, Márquez falló y Agüero la cruzó perfecta. El argentino rompía así su sequía goleadora y volvía a dar emoción al encuentro. Forlán pudo poner a los rojiblancos por delante, pero Valdés, esta vez sí, sacó una gran mano.

El partio era un toma y daca y si al Atlético le había salido la cara en la jugada anterior, ahora le salió la cruz. Forlán falló un gol sobre la línea de gol y mientras se lamentaba, Henry anotaba el 2-3 a placer tras un pase de Gudjohnsen.

Eto'o, que no estuvo nada fino, tuvo otra clara oportunidad. Pero Leo Franco, que está incomensurable, la volvió a desbaratar. A falta de un cuarto de hora, Henry pasó de héroe a villano y cometió un penalti sobre Sinama, que había entrado por Maxi. Forlán, esta vez, no falló y devolvió las tablas al marcador.

Y cuando parecía que el pleno al quince sería una X, el Calderón estalló de alegría cuando el Kun hizo una pared con Maniche, aprovechó el fallo de Puyol y la cruzó para dar la victoria al Atlético de Madrid. Una noche gloriosa, y nunca mejor dicho.